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El interés compuesto: la octava maravilla

Cómo el tiempo convierte aportaciones modestas en un capital considerable.

8 min de lectura · Principiante

El interés compuesto son los intereses que a su vez generan intereses. Es el motor silencioso de la construcción de patrimonio, y recompensa sobre todo la paciencia.

Capital final = Capital inicial × (1 + rentabilidad)^(número de años)

El exponente —el tiempo— es lo que marca toda la diferencia.

Temps (années) →↑ Capitalintérêts simplesintérêts composés
Interés simple frente a compuesto: la brecha se dispara con el tiempo.

El poder del tiempo

1 000 € colocados al 7 % anual se convierten en unos 2 000 € en 10 años, unos 3 870 € en 20 años y unos 7 610 € en 30 años. La segunda mitad del recorrido rinde mucho más que la primera: el efecto se acelera.

La lección más rentable

Empezar pronto, aunque sea con cantidades pequeñas, casi siempre supera a empezar tarde con grandes sumas. El tiempo es el ingrediente que ningún capital sustituye.

Los dos enemigos del interés compuesto

  • Las comisiones: un 1 % de gastos anuales, capitalizado durante 30 años, puede recortar el capital final entre un 20 % y un 25 %.
  • Las interrupciones: vender presa del pánico en una caída rompe la cadena de capitalización.

À retenir

  • ✓La rentabilidad cuenta, pero la duración cuenta más.
  • ✓Cada punto de comisión anual se paga muy caro a largo plazo.
  • ✓La regularidad —aportar y luego dejar hacer— supera al market timing.

Contenido pedagógico con fines informativos: ni asesoramiento de inversión ni recomendación personalizada. Las rentabilidades pasadas no predicen las futuras.