Dos ETF que siguen el mismo índice pueden comportarse de forma distinta a lo largo del tiempo. Las diferencias se esconden en unas pocas características técnicas, presentes en la documentación de cada fondo. Conocerlas permite comparar con criterios objetivos en lugar de basarse solo en la notoriedad.
Índice seguido y comisiones
Un ETF nunca es mejor que el índice que replica. El primer criterio es, por tanto, saber qué contiene: qué zona geográfica, qué tamaños de empresa, qué ponderación. Un índice muy amplio diversifica más que uno concentrado en unas pocas grandes empresas. Compruebe también la concentración: si las 10 primeras posiciones pesan más del 30 % del índice, su diversificación es menor de lo que parece. Los gastos corrientes (TER) se expresan en porcentaje anual y se descuentan automáticamente del valor del fondo: no los ve en un extracto, simplemente reducen la rentabilidad. Añada las comisiones de transacción de su corredor y el spread del ETF. En un período largo, unas décimas de diferencia pesan mucho.
Ilustración con cifras (ficticia)
Dos ETF siguen el mismo índice, que se supone rinde un 6 % anual antes de comisiones. El primero cobra un 0,20 % anual, el segundo un 0,70 %. Con 10 000 € invertidos durante 25 años, el primero alcanza unos 40 900 € y el segundo unos 36 400 €, es decir, 4 500 € de diferencia, únicamente por las comisiones. Hipótesis ilustrativas, sin promesa de rentabilidad.
Réplica, tamaño y liquidez
Un ETF puede replicar su índice de dos maneras. La réplica física posee realmente los títulos del índice, en su totalidad o una muestra. La réplica sintética se apoya en un contrato con un banco, que se compromete a pagar la rentabilidad del índice: introduce un riesgo de contraparte, aunque esté regulado. Lea el método utilizado en la documentación del fondo. Distinga también los ETF de acumulación, que reinvierten automáticamente los dividendos, de los ETF de distribución, que los pagan. Esta elección modifica la forma en que se construye el capital y puede tener consecuencias distintas según su situación. El patrimonio del fondo, en millones de euros, informa sobre su viabilidad: un fondo demasiado pequeño corre el riesgo de ser cerrado y reembolsado en un momento que no elige usted. El volumen negociado y el spread indican el coste real de entrada y de salida. En resumen, repase estos cuatro puntos en la documentación de cada fondo: el índice y su concentración, las comisiones totales, el método de réplica y, por último, el patrimonio y el volumen negociado.
Esta lección describe un método
No señala ningún fondo que comprar. El ETF adecuado depende de su horizonte, de su asignación y de su tolerancia al riesgo.
A recordar
- ✓Compare los ETF por el índice, las comisiones, la réplica y el tamaño, no por el nombre.
- ✓Las comisiones se acumulan en silencio: unas décimas cuentan a 20 años.
- ✓Un patrimonio muy bajo o un spread amplio encarecen la entrada y la salida.