Tendencias, canales y rupturas: describir la evolución de un precio
Observar la curva de un precio es, ante todo, preguntarse en qué fase se está: ¿el precio sube, baja o evoluciona en un intervalo? Esta lectura de la tendencia es la base del análisis técnico: casi todas las demás herramientas (figuras, indicadores, niveles) se leen en relación con ella. Este artículo presenta las nociones de tendencia, canal y ruptura, los criterios utilizados para identificarlas y, sobre todo, sus límites.
Los 3 estados de un mercado
- La tendencia alcista: una sucesión de máximos más altos y mínimos más altos. Cada rebote llega más lejos que el anterior, cada retroceso se detiene más arriba.
- La tendencia bajista: una sucesión de máximos más bajos y mínimos más bajos.
- El mercado sin tendencia (o «lateral»): el precio evoluciona en un intervalo, sin máximos ni mínimos cada vez más altos o más bajos.
Este vocabulario procede de la teoría de Dow. No dice de dónde viene la tendencia ni cuánto durará: describe lo que ha ocurrido.
Las escalas de tiempo
Una misma curva puede ser alcista a escala semanal y bajista a escala anual. Se distingue en general una tendencia de largo plazo (meses o años), intermedia y de corto plazo. Muchos analistas empiezan por la escala más larga para situar el contexto y descienden luego hacia escalas más cortas.
La línea de tendencia
La línea de tendencia une al menos 2 mínimos en una subida (o 2 máximos en una bajada). Muchos analistas solo la consideran significativa a partir de un 3.er contacto, convención que sigue siendo discutida. Sirve de referencia visual: mientras el precio se mantenga por encima de la línea de una tendencia alcista, la tendencia se considera intacta.
La elección de los puntos sigue siendo en parte arbitraria: dos líneas distintas pueden unir puntos ligeramente diferentes, y una línea trazada en escala logarítmica no se coloca como una trazada en escala lineal.
El canal
Cuando el precio evoluciona entre una línea de tendencia y una paralela trazada en el lado opuesto, se habla de canal (alcista, bajista o lateral). Los bordes del canal actúan como soportes y resistencias: vea los soportes y resistencias.
Las medias móviles como filtro de tendencia
Las medias móviles suavizan los precios. Algunos analistas consideran la tendencia alcista cuando el precio está por encima de su media de 200 sesiones, o cuando una media corta está por encima de una media larga. Estos filtros tienen un defecto: reaccionan con retraso. Confirman una tendencia cuando ya está muy avanzada y producen a menudo muchas falsas señales cuando el mercado no tiene tendencia.
La ruptura de tendencia
Cuando el precio cae por debajo de la línea de una tendencia alcista, o cruza el borde de un canal, se habla de ruptura. Puede corresponder, según los casos, a:
- un cambio de sentido de la tendencia;
- una pausa antes de que se reanude el movimiento;
- el paso a un mercado lateral.
Solo se sabe a posteriori. Los analistas buscan indicios: un cierre claro más allá de la línea, un volumen elevado, un regreso a la línea (retest) que luego la confirma como resistencia. Las falsas rupturas, en que el precio vuelve rápido por encima de la línea, son habituales.
Los límites de la lectura de las tendencias
- Es retrospectiva. Se reconoce una tendencia cuando ya está bien avanzada, y su inicio o su final siempre son discutibles.
- Es subjetiva. El mismo gráfico inspira líneas distintas.
- Los mercados sin tendencia la ponen en jaque. En un intervalo, las señales de tendencia se suceden y se contradicen.
- Una tendencia no garantiza su continuación. Describe un comportamiento pasado.
Para recordar
- Tendencia alcista: máximos y mínimos más altos; bajista: más bajos; lateral: intervalo.
- La línea de tendencia y el canal son referencias visuales, en parte subjetivas.
- Las medias móviles filtran la tendencia, con retraso.
- Una ruptura puede señalar un cambio de sentido, una pausa o un mercado lateral, y las falsas rupturas son frecuentes.
Para continuar, vea las figuras chartistas y los indicadores RSI y MACD.
Este artículo tiene un objetivo informativo y educativo; no constituye asesoramiento de inversión personalizado. Los ejemplos son ilustrativos. La rentabilidad pasada no garantiza la rentabilidad futura.