Dos empresas con los mismos ingresos pueden ser radicalmente distintas: una transforma con eficacia su capital en beneficios, la otra no. La rentabilidad mide esa eficacia.
Los márgenes: ¿cuánto queda?
- Margen bruto: lo que queda tras el coste de producción. Refleja el poder de fijación de precios.
- Margen operativo (EBIT): tras los costes de funcionamiento. El corazón de la rentabilidad operativa.
- Margen neto: lo que queda al final para el accionista.
ROE y ROCE: la rentabilidad del capital
El ROE (rentabilidad de los fondos propios) mide el beneficio generado por cada euro aportado por los accionistas. El ROCE hace lo mismo con todo el capital empleado. Por encima del 15–20 % de forma sostenida, a menudo se está ante una empresa de calidad.
Cuidado con el ROE inflado por la deuda
Un ROE elevado puede reflejar simplemente un alto endeudamiento, no una empresa mejor. Por eso el ROCE, que integra toda la estructura de capital, es un complemento valioso.
La relación con el foso defensivo
Una rentabilidad elevada y duradera es la firma de una ventaja competitiva (un foso): sin barrera, la competencia acabaría erosionando los márgenes. La calidad se ve en la persistencia de los rendimientos.
À retenir
- ✓Los márgenes dicen cuánto de cada euro de ventas se convierte en beneficio.
- ✓ROE y ROCE miden la eficiencia del capital; por encima del 15–20 % sostenido = calidad.
- ✓Una rentabilidad elevada y persistente delata una ventaja competitiva real.