Antes de invertir, hay que entender lo que se le muestra en pantalla. La jerga bursátil parece intimidante, pero lo esencial se reduce a un puñado de nociones. Dominarlas le evita errores costosos, como comprar mucho más caro de lo previsto simplemente porque no había entendido lo que significaba una cifra.
Cotización, libro de órdenes y spread
La cotización es el último precio al que se ha negociado un título. Cambia continuamente durante el horario de apertura y se fija al cierre. No es un precio garantizado: en el momento en que da una orden, el precio realmente obtenido puede diferir ligeramente del que veía. Los títulos cotizan en una divisa y en un mercado concretos, dos datos que conviene comprobar antes de comprar. La capitalización bursátil, por su parte, mide el tamaño de una empresa: la cotización multiplicada por el número de acciones en circulación. Una cotización de 10 € no dice nada del valor de una sociedad, porque todo depende del número de títulos emitidos. Comparar dos empresas solo por su cotización no tiene, pues, ningún sentido. Cada título tiene un libro de órdenes donde se ordenan las ofertas. El mejor precio de compra propuesto se llama bid y el mejor precio de venta, ask. La diferencia entre ambos es el spread: es un coste implícito que paga en cada operación de ida y vuelta, además de las posibles comisiones del corredor.
Ilustración con cifras (ficticia)
Un título muestra un bid de 49,90 € y un ask de 50,10 €. El spread es de 0,20 €, es decir, el 0,4 % del precio. Si compra a 50,10 € y vende de inmediato a 49,90 €, pierde 0,20 € por título sin que el mercado se haya movido. Con 100 títulos, eso son 20 €. Estas cifras son puramente ilustrativas.
La liquidez
La liquidez designa la facilidad con la que se compra o se vende un activo sin mover su precio. Un gran valor muy negociado tiene un spread minúsculo y se negocia en unos segundos. Un valor pequeño poco seguido tiene un spread amplio, y una venta importante puede bastar para hacer bajar la cotización. La liquidez se juzga por el volumen diario negociado y por la estrechez del spread. Por último, retenga la diferencia entre un valor y un índice. Un valor es un título concreto (una acción, un bono). Un índice, como el S&P 500, es una cesta estadística que mide la tendencia de un mercado: no se puede comprar directamente, pero los fondos cotizados (ETF) lo replican.
Desconfíe de los valores pequeños
Un spread del 2 % o del 3 % en un título poco líquido significa que empieza cada inversión con una pérdida equivalente. Compruebe el volumen y la diferencia bid/ask antes de dar una orden, sobre todo con una orden a mercado.
A recordar
- ✓La cotización es un precio cambiante, no un valor: solo la capitalización permite comparar el tamaño de dos empresas.
- ✓El spread es un coste real en cada operación, tanto mayor cuanto menos líquido es el título.
- ✓Compruebe el mercado de cotización, la divisa y el volumen antes de cualquier orden.