Una empresa endeudada no es necesariamente frágil, y una empresa sin deuda no es necesariamente sólida. Lo que cuenta es su capacidad para cumplir sus compromisos a lo largo del tiempo. Tres herramientas sencillas permiten hacerse una idea a partir del balance y de la cuenta de resultados.
Deuda neta y apalancamiento
La deuda bruta suma todos los préstamos de la empresa. Pero algunas poseen también mucha tesorería, que podría servir para reembolsar parte de la deuda. Se calcula entonces la deuda neta: la deuda financiera menos la tesorería disponible. Una deuda neta negativa significa que la empresa tiene más liquidez que deudas. Para saber si la deuda es elevada, se relaciona con lo que gana la empresa. El ratio deuda neta / EBITDA indica en cuántos años de resultado de explotación bruto (antes de amortizaciones) podría reembolsar su deuda neta. Cuanto más bajo, mayor es el margen de maniobra. Los umbrales varían mucho de un sector a otro: una empresa de servicios públicos, con ingresos muy estables, soporta más deuda que una empresa tecnológica con ingresos cíclicos.
Cobertura de intereses y solidez
El ratio de cobertura de intereses compara el resultado de explotación con los intereses anuales a pagar. Responde a una pregunta concreta: ¿los beneficios cubren la carga de la deuda y con qué margen? Fíjese también en el calendario de vencimientos: una deuda que vence dentro de 12 meses pesa mucho más que la misma deuda a 10 años. El tipo de interés también cuenta, ya que una deuda a tipo variable expone más a una subida de tipos. Por último, la tendencia dice más que una cifra aislada: un apalancamiento que aumenta trimestre tras trimestre es una señal que no hay que ignorar.
Por debajo de 1,5, la empresa depende de cualquier contratiempo para entrar en dificultades.
Ilustración con cifras (ficticia)
La sociedad A tiene 500 M€ de deuda, 200 M€ de tesorería, un EBITDA de 150 M€ y un resultado de explotación de 100 M€ con 20 M€ de intereses. Su deuda neta es de 300 M€, es decir, 2 veces el EBITDA, y su cobertura de intereses es de 5. La sociedad B, con la misma deuda neta pero un EBITDA de 50 M€ y un resultado de explotación de 25 M€ con 20 M€ de intereses, presenta un apalancamiento de 6 y una cobertura de 1,25: una caída modesta de su actividad pondría en peligro el pago de los intereses. Ejemplo ilustrativo.
La deuda amplifica los ciclos
En épocas favorables, la deuda amplifica la rentabilidad. En épocas difíciles, los intereses siguen debiéndose mientras el resultado baja. Una empresa muy endeudada en un sector cíclico acumula ambas fragilidades.
A recordar
- ✓La deuda neta (deuda menos tesorería) da una imagen más fiel que la deuda bruta.
- ✓Apalancamiento y cobertura de intereses se leen en relación con el sector y la tendencia, nunca en valor absoluto.
- ✓El calendario de vencimientos y el tipo de interés cuentan tanto como el importe de la deuda.